El Consejo de la Prensa Peruana, la SIP y sus más poderosos miembros manipuladores de influencias no pueden negar ni disfrazar la veracidad de este documento audiovisual en el cual Alberto Rivera hace despliegue de su verdadera personalidad.

El juicio más mediático de la historia peruana comenzó hace pocos días. Curiosamente, en la misma semana el Poder Judicial programó el inicio del juicio Luis Valdez Villacorta.

El gran periodista de investigación Gustavo Gorriti publicó hace poco un valiente comentario sobre la forma inescrupulosa y anti-ética en la que se comportan los grandes grupos de poder de la Prensa peruana. En corto, señalo, que existen grandes intereses que “teledirigen” la maquinaria informativa con el fin de servir ciertos intereses económicos y políticos

Nuestro laureado escritor es un profundo conocedor de la prensa amazónica y sus costumbres. Así lo reflejó con su personaje de El Sinchi: un sujeto que se dice moralizador, pero no es más que un vulgar extorsionador

Ni locos, ni desbocados, no fue un millón; fueron más de seis… Buena parte de la prensa local se ha desgarrado las vestiduras hace unos días cuando César Nakazaki señaló que había un conjunto de medios que recibían dinero de una organización internacional, para perseguir a Valdez. Y el cartel mediático arremetió contra el abogado, dando a entender que se trataba de afirmaciones antojadizas y sin sustento.

¿Se puede confiar en una persona que no duda en engañar a su propia familia?; ¿Se puede confiar en una persona que no duda en engañar a la institución que lo ha albergado durante 37 años?